¡Atención, amantes de los juegos de mesa y el ocio alternativo! El diluvio universal se acerca en Noah, y la cosa está que arde (o más bien, que se inunda). Noé necesita vuestra ayuda para salvar a la fauna mundial, ¡y solo las mentes más astutas y colaborativas evitarán acabar como pececillos!
Cada ronda, la aventura empieza con ocho cartas de animales en vuestras manos. Cinco transbordadores flotan en círculo, cada uno con su primer pasajero ya a bordo, y el mismísimo Noé decidiendo dónde echar el ancla.
En vuestro turno, la misión es clara: colocar una de vuestras criaturas en el transbordador donde esté Noé. Pero ojo, que esto no es un arca cualquiera, ¡aquí hay reglas! Primero, el peso total de los animales en el transbordador no puede pasarse de 21. Y segundo, ¡la moda animal es importante! O alternáis géneros (macho-hembra-macho) o todos los animales a bordo deben ser del mismo sexo. ¡No queremos dramas de vestuario en medio del apocalipsis!
¿Y qué pasa con Noé? Después de que coloquéis a vuestro animalito, le toca mover el esqueleto. Si habéis jugado una hembra, Noé se desliza a cualquier transbordador adyacente. Pero si el elegido es un macho, ¡Noé se pega un salto hasta el otro lado del círculo! ¡Este hombre sí que sabe cómo mantener la intriga!
Si por un casual te quedas sin opciones legales para jugar (¡ay, qué dilema!), no te preocupes. Tendrás que “rescatar” a todos los animales del transbordador de Noé (directos a tu mano, ¡sorpresa!) y luego, ahora sí, jugar una carta. ¡A veces, el rescate es para una misma!
Pero la diversión no acaba aquí, porque en este juego de cartas, ¡la interacción es clave! ¿Queréis fastidiar un poco al personal o echaros un cable? Si jugáis un animal de la misma especie que el último que se subió al transbordador, ¡enhorabuena, tenéis un turno extra! ¡Aprovechad el subidón!
Y la gran jugada maestra: si conseguís que el peso de un transbordador llegue exactamente a 21, ¡ese transbordador sale pitando hacia el arca principal! Un nuevo transbordador aparece (¡magia!), y vosotros, como héroes del momento, podéis repartir 1-4 cartas de vuestra mano entre las personas oponentes. ¡Una forma deliciosa de quitaros peso de encima y cargárselo a los demás!
Además, hay personajes especiales que le dan un toque picante a las partidas. La Jirafa, por ejemplo, os permite echar un ojo a la mano de otra persona (¡cotillas del mundo, uníos!). Y luego está el Pájaro Carpintero… ¡ese pequeño gamberro! Con su manía de agujerear, reduce el peso máximo del transbordador a 13. ¡Pájaro carpintero malo, malo, a ver si te pilla Noé!
La ronda termina cuando alguien se queda sin cartas o cuando el cuarto transbordador ha zarpado. Y aquí viene la parte… emotiva. Se cuentan los puntos de penalización por las cartas que os quedan en la mano, ¡y cada lágrima en esas cartas representa la tristeza de Noé por el animal que se queda en tierra! Luego, se baraja todo para una nueva ronda de puro entretenimiento.
Después de tres rondas llenas de estrategia y risas, quien tenga menos puntos de tristeza… ¡gana! Así que, si buscáis una experiencia lúdica diferente, llena de decisiones, interacción y un toque de humor, ¡Noah es vuestro juego de mesa ideal para vuestra próxima noche de juegos en nuestra ludoteca! ¡No dejéis que el diluvio os pille sin jugar!


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