Balduin, el fantasma más despistado de la casa, encontró una cámara de fotos viejuna en el sótano del castillo. Ni corto ni perezoso, decidió inmortalizar todo aquello que le encanta hacer desaparecer con sus travesuras. ¡Hasta a sí mismo se autorretrató! Pero, ay, esta cámara tiene un “pequeño” problema fantasmal: ¡lo ve todo de colores cambiados! La botella verde sale blanca, luego azul… un desastre cromático. Balduin, con tanto lío de colores, ya no sabe qué objeto tiene que desvanecer. ¿Te apuntas a echarle una mano en este embrollo espectral? Prepara tus reflejos para cazar el objeto correcto antes que nadie y ¡la victoria será tuya! Es el **juego de mesa** ideal para una tarde de **ocio alternativo** con risas aseguradas.
Este rapidísimo **juego de mesa** de reconocimiento visual es la prueba definitiva para tus reflejos y agilidad mental, perfecto para **asociaciones lúdicas**, familias y cualquier grupo de **amigos** que busque diversión. Sobre la mesa te esperan cinco objetos de madera que son la mar de simpáticos: un fantasma de lo más blanco, una botella que debería ser verde, un ratón gris la mar de espabilado, un libro azul con ganas de ser leído y una silla roja que invita a sentarse (¡pero no te distraigas!). Cada carta del mazo te mostrará dos de estos objetos, pero ¡ojo!, sus colores rara vez serán los correctos. Una carta se desvela y… ¡a la caza! Todos a la vez, con la mirada de lince, intentando atrapar el objeto “correcto”. Pero, ¿cuál es el dichoso objeto?
Aquí viene la magia (o el embrujo, según se mire):
* **Caso 1: ¡Eureka, un color correcto!** Si uno de los objetos de la carta aparece con su color VERDADERO (por ejemplo, ves la botella verde y un ratón rojo), ¡no lo dudes! Tu misión es agarrar ese objeto que sí tiene el color que le corresponde. ¡A por él!
* **Caso 2: ¡Vaya lío, todo mal!** Si los dos objetos de la carta están completamente equivocados de color (imagina un fantasma verde y un ratón rojo), entonces el reto sube de nivel. Tienes que encontrar el objeto y el color que NO aparecen por ningún lado en la carta. En nuestro ejemplo, si ves “verde, rojo, fantasma y ratón”, lo que falta es el “libro azul”. ¡Así que a por el libro azul! Es un ejercicio de **percepción** y **velocidad** que te dejará sin aliento.
La persona más rápida en cazar el objeto correcto se lleva la carta como trofeo y desvela la siguiente. Pero ¡cuidado con los errores! Si te equivocas y agarras el objeto que no era, tendrás que devolver una de tus cartas ganadas (¡ay, qué fastidio!). La partida termina cuando el mazo se agota, y la victoria será para quien haya demostrado ser el más astuto y veloz, acumulando el mayor número de cartas. ¿Preparados para demostrar vuestra **habilidad** en este genial **juego de mesa**? ¡La diversión está garantizada! Este simpático desafío, que ya hizo las delicias de muchos como “Knapp daneben” en 2004, es un clásico que no puede faltar en vuestra **ludoteca**.


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