Una temporada para recordar
Ocho meses. Ocho jornadas. Sesenta y seis personas compartiendo risas, estrategia, mañanas y tardes infinitas alrededor de una mesa. Así se vivió nuestra sexta edición de la Liga Lúdica de Círculo de Isengard, un evento que ya no es solo una competición de eurogames: es un punto de encuentro, un ritual, una excusa perfecta para vernos las caras y disfrutar del hobby que nos une.
El ritmo de la liga
Desde octubre hasta mayo, nos fuimos reuniendo una vez al mes en el CSCD Ciudad del Aire, con jornadas divididas en dos turnos: mañana y tarde. Para optar a la clasificación, solo hacía falta jugar ocho partidas en toda la temporada. Pero la mayoría hizo muchas más. Porque cuando empiezas, cuesta parar.
La mecánica era sencilla pero efectiva: antes de cada jornada, cada participante elegía sus juegos preferidos de entre los propuestos. A partir de ahí, la organización se encargaba de encajar todas las piezas: emparejamientos, mesas, horarios… casi como un Tetris lúdico. Cada juego aparecía solo dos veces a lo largo de la liga, y no se podía repetir. ¿El resultado? Una variedad brutal de experiencias y partidas únicas cada mes.
Y sí, veníamos con las reglas bien aprendidas. Que esto era una liga… pero también una fiesta.
Más que cifras
Esta edición fue especial. Sesenta y seis personas. ¡Sesenta y seis! Nunca habíamos sido tantos. Ver cómo crece la comunidad, cómo se suman caras nuevas y cómo los veteranos siguen al pie del cañón... es el mejor premio para quienes organizamos esto con tanto cariño.
Lo más bonito, quizás, fue ver la mezcla: gente que se apuntaba por primera vez, jugadores de mil batallas, amistades que nacen entre turno y turno… y esa sensación de que aquí todo el mundo es bienvenido.
La Partida en la Cumbre
A mitad de liga estrenamos una novedad que nos dio grandes momentos: la Partida en la Cumbre. A partir de la quinta jornada, los jugadores mejor clasificados se medían entre ellos en una mesa especial con un juego sorpresa elegido por la organización. Duelos tensos, decisiones al límite y, sobre todo, partidas con sabor a final anticipada.
Fue nuestra forma de añadir un poco más de épica al torneo. Y vaya si la tuvo.
Pero no todo fue competir
Cada jornada tenía algo más: premios, sorteos, picoteos, alguna pizza por cortesía de Domino’s, y sobre todo muchas risas. También premiamos la responsabilidad: rellenar bien el formulario de inscripción sumaba puntos. Porque sabemos que organizar esto no es fácil, y esos gestos cuentan.
Y en la gran final… fiesta por todo lo alto. Con apoyo de Quadernillos y el festival Krunch!, premios a los ganadores y un broche perfecto a una temporada inolvidable.
Gracias, de corazón
Nada de esto sería posible sin toda la gente que lo hace grande:
- Toño y el equipo del CSCD Ciudad del Aire, por abrirnos sus puertas mes a mes.
- Medusa Cómics y Alcalá Cómics, por su apoyo constante y por mimar nuestros sorteos.
- Domino’s Pizza, por darnos excusas para merendar y compartir.
- Las editoriales MásQueOca y Tranjis Games, por su colaboración con juegos y premios.
- Quadernillos y Krunch!, por estar presentes en la gran final.
- Y sobre todo, al equipo organizador del Círculo de Isengard, que ha estado al pie del cañón, afinando formularios, cuadrando mesas y repartiendo sonrisas.
Y por supuesto: gracias a cada una de las 66 personas que formasteis parte de esta liga. Porque al final, no se trata solo de jugar. Se trata de compartir.
Nos vemos en la próxima.
Y recuerda: te toca.


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