¡Atención, aventureros y aventureras del tablero! Preparen sus mentes estratégicas porque vamos a viajar a un Toledo de hace un montón de siglos, ¡allá por 1085! Resulta que el bueno de Alfonso VI, tras un asedio de nada menos que cuatro años (¡menuda paciencia la suya!), por fin se hizo con la ciudad. Pero ojo, que la cosa no fue un simple “entro y ya está”. Al-Qadir, el que mandaba en aquel entonces, entregó la ciudad con una condición de oro: que se respetara a todas las personas y sus bienes, ¡sin importar a qué deidad le rezaran!
Y así, amigas y amigos del ocio alternativo, Toledo se convirtió en el epicentro de una convivencia que hoy nos parece casi de ciencia ficción: cristianos, judíos y musulmanes, ¡todos compartiendo calle y caña! El Rey Alfonso VI, que no era precisamente un despistado, vio el potencial de esta mezcla cultural y decidió que había que potenciarla a tope. ¿Su truco? Prometer un puesto VIP en su corte a cualquier noble o nobleza que se currase la armonía entre las tres religiones.
Aquí es donde entra en juego tu ingenio. En este juego de mesa que te traemos a la ludoteca, te meterás en la piel de un noble (o nobleza, ¡que aquí cabemos todos!) toledano con la misión de hacer que la ciudad brille con luz propia. ¿Cómo? Impulsando la ciencia, la cultura y el comercio, sí, pero siempre, siempre, con un ojo puesto en esa diversidad tan única de Toledo. ¿Tienes la estrategia para ser la persona elegida por el Rey y transformar Toledo en la mismísima Ciudad de las Tres Culturas? ¡Ven a descubrirlo y vive una experiencia de juego diferente, llena de historia y diversión!


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