¡Atención, futuro o futura estratega urbanista! Te damos la bienvenida a la vibrante ciudad de Machi Koro, donde acabas de ser coronado o coronada como su flamante alcalde. ¡Felicidades! Tu ciudadanía, con una fe ciega en ti, ya te ha soltado una lista de deseos más larga que un día sin pan: quieren empleos para todo el mundo, un parque temático que ríase Disney, un par de queserías de esas gourmet y, de paso, una torre de radio para escuchar las últimas novedades. El “pequeño” problemilla es que, por ahora, tu gloriosa metrópoli solo tiene un campo de trigo, una panadería… ¡y un dado! Sí, UN dado. Pero no te agobies, porque en este adictivo juego de mesa, con tu dado de la suerte y un sueño más grande que tu ciudad, la transformarás en el destino favorito de cualquier asociación lúdica. ¿Tu plan maestro? Generar ingresos con tus brillantes inversiones, construir obras públicas de ensueño y, ejem, “pedir prestado” algún que otro monedero a tus vecinas y vecinos. ¡Pero ojo, que no te la líen a ti, que aquí el que no corre, vuela!
Este juegazo de estrategia, perfecto para una tarde de ocio alternativo, es para 2 a 4 mentes brillantes (o no tan brillantes, ¡la diversión está asegurada!). La meta es simple (o no tanto): ser la primera persona en completar esos monumentos que harán de tu ciudad la envidia de la región. Cada turno es una montaña rusa de emociones: lanzas uno o dos dados, ¡y que la suerte te acompañe! Si el número que sale coincide con alguno de tus edificios, ¡bingo! Recibes tus jugosas ganancias. Y aquí viene lo divertido: a veces, tus rivales también se frotarán las manos con tus tiradas (¡así que no te quejes cuando tú te aproveches de las suyas!). Con los bolsillos llenos, podrás levantar ese monumento que te falta o construir un nuevo negocio que te dé aún más beneficios. ¡Quien logre erigir todos sus monumentos antes que nadie, se lleva la corona de la victoria y el derecho a presumir a diestro y siniestro!


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